Pronunciamiento ¡No a la reforma energética! y ¡Salir del petróleo!

STAFF:Matrix Noticias/RadioActivo3.0 HD/por: Redacción

Pronunciamiento ¡No a la reforma energética! y ¡Salir del petróleo!

Cambia radicalmente el tipo de petróleo que se quiere extraer en México. El propósito principal de la reforma energética de Peña Nieto consiste en abrir la puerta a la extracción en gran escala de petróleo no convencional ; es decir: entrar en la muy riesgosa extracción de petróleo en aguas profundas y  de gas y petróleo shale o de lutitas por medio de la tecnología del fracking.  Este cambio radical se debe al hecho de que se agota rápidamente en México y en el mundo el petróleo convencional extraído a bajo costo en tierra firme o en aguas someras (Cantarell), como lo revelan las cotizaciones mundiales de petróleo que no bajan de 100 dólares el barril, a pesar de la gran caída de los últimos años en el crecimiento de la economía mundial. Entramos en la era del petróleo no convencional, un hidrocarburo que había permanecido por muchos años casi sin explotar, por el excesivo costo de su extracción, hoy reducido, por algunos años, por medio de muy peligrosas maniobras de la Casa Blanca y de Wall Street . Se hacen estas grandes manipulaciones políticas y financieras, para ocultar el excesivo costo social y ambiental  del petróleo no convencional. Sin embargo, EU ejerce presión sobre muchos países, incluyendo a México, para que introduzcan  la extracción en gran escala de petróleo no convencional (shale-fracking, aguas profundas), a pesar de los enormes riesgos que implica.

Aumenta la temperatura en la superficie de la Tierra, por la quema de gas, petróleo y carbón.  Las sequías, los incendios forestales, las tormentas, los huracanes, las grandes nevadas, tornados y granizadas y otros eventos climáticos aumentan en intensidad y frecuencia, por este extraordinario aumento de la temperatura. Indígenas, campesinos y científicos alertan al mundo sobre los desastres que produce ya el calentamiento de la Tierra, generado por la pasada era del petróleo convencional. La extracción en gran escala de petróleo no convencional  y el ritmo actual en la quema de gas, petróleo y carbón, pueden provocar la desaparición  en este siglo de la humanidad; quedan pocos años para evitar esta catástrofe. Los gobiernos poderosos, con EU a la cabeza, presionados por los banqueros, las grandes petroleras, gaseras, carboneras y otras transnacionales que desprecian a los pueblos del mundo y las bellezas de la naturaleza, no sólo se niegan a reducir radicalmente su consumo de gas, petróleo y carbón, sino que impulsan, además, la extracción del gas y petróleo shale extraído por medio del fracking, el tipo de gas y petróleo que más puede dañar al clima.  Por estas razones lanzan políticas y programas de fantasía, para simular que realizan acciones eficaces frente al desastre climático: difunden conceptos engañosos,  como la economía verde, el crecimiento verde, el desarrollo sustentable, y leyes y programas para hacer frente al cambio climático que en los hechos sólo sirven para conservar el consumo creciente de gas, petróleo y carbón. El gobierno mexicano actúa como comparsa de los gobiernos poderosos y adopta su propaganda, engaños y fantasías en estos asuntos.

El consumo de petróleo desquicia no sólo el clima, la ecología y la economía mundial, también trastorna a la persona humana y los valores dominantes: dispara la violencia en todas sus expresiones: intrafamiliar, escolar, laboral, deportiva, urbana, intercomunitaria, interestatal, internacional; impulsa las desigualdades, la miseria y el hambre; fomenta la agresividad, el individualismo, la seducción manipuladora, el desprecio por la naturaleza y las culturas, las actitudes suicidas, el vandalismo, la corrupción. Es necesario dejar el gas y el petróleo bajo tierra; es decir: ¡Salir del petróleo! en el menor tiempo posible, para recuperar la sobriedad política, el equilibrio social y la permanencia como especie. Sin embargo, hay obstáculos gigantescos para ¡Salir del petróleo! : es indispensable evitar las salidas falsas, como son la energía nuclear, los agrocombustibles (biocombustibles) y las grandes eólicas y solares, tecnologías que sólo contribuyen a reforzar la tendencia suicida de la sociedad moderna. En lo inmediato, es urgente proscribir las operaciones de extracción de gas y petróleo no convencional o petróleo extremo, como los son: el shale-fracking, las aguas profundas, las arenas bituminosas y la extracción en el Ártico, el Amazonas y otros santuarios ecológicos. Esto implica rechazar, desde luego, la reforma energética de Peña Nieto que entraña un gran impulso a la violencia, el desastre climático, la devastación ecológica, la corrupción, el autoritarismo, la pérdida de soberanía, y además, entraña una gran elevación de los riesgos económicos. Por otro lado, es necesario reducir la extracción de petróleo convencional  en 80%, en los próximos diez años.

¡Salir del petróleo! implica un esfuerzo político de gran calado, de muchos años, para eliminar el terrible despilfarro de energía que existe en la agroindustria, el transporte, el bombeo de agua, la urbanización, el comercio; implica la relocalización de la economía y la vida, la redistribución del trabajo y la riqueza, la reconceptualización de las ideas de abundancia y escasez, de riqueza y de pobreza. Implica la revalorización de los bienes comunes, la solidaridad, la colaboración, la complementariedad, la reciprocidad. Implica descolonizar el imaginario social de las ideas dominantes de economía, crecimiento, progreso, desarrollo: eliminar el consumismo, el trabajo servil, enajenante, el dominio que tienen los financieros sobre la vida en la Tierra.   

¡NO A LA REFORMA ENERGÉTICA!  

 ¡SALIR DEL PETRÓLEO!          

¡NO A LA ENERGÍA NUCLEAR!

¡NO A LAS GRANDES EÓLICAS Y SOLARES!

¡REESTRUCTURACIÓN DE LA INDUSTRIA Y LOS SERVICIOS!

México DF, 12 de junio de 2014

Grupo ¡Salir del petróleo!

 Adriana Matalonga, Ana María Yustis, Edgardo Mota, Jesús Morfin, José Ignacio Félix Díaz, Mauricio Villegas, Miguel Valencia, Rodolfo Buentello

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